En esta poderosa pieza, H. Oviedo nos invita a mirar más allá de la forma. Desnudo abstracto no busca representar el cuerpo, sino la energía que lo habita. Con trazos intensos y una paleta dominada por negros, rojos y grises metálicos, el artista logra un equilibrio entre el caos y la contención, entre la piel y la emoción. Las líneas curvas y fragmentadas sugieren vulnerabilidad y deseo, pero también fuerza y renacimiento. Es una obra que habla del alma humana, desnuda de apariencias, y que atrapa la mirada con su dramatismo moderno.
El uso de técnica mixta sobre lienzo da textura y profundidad, creando un efecto casi escultórico que cambia con la luz del espacio. Ideal para coleccionistas que buscan piezas contemporáneas con carga expresiva y presencia visual contundente.